Las Travesuras de Emy: Tarde de cine

En el colectivo mental de los autores de Silma, los personajes viven dentro de un complejo mientras no están ocupados trabajando en sus libros. Este complejo se conoce como Cuartel Silma, en el que hay facilidades como de club campestre y cada uno de los personajes cuenta con una habitación personal. Excepto si deciden compartir con alguien, como Emy que comparte cuarto con Andrea.

En este complejo, los personajes de las distintas historias de Silma interactúan entre ellos. A través de estas situaciones, se ha revelado que Emy tiene un carácter bromista. Todos han desarrollado, o están desarrollando un sexto sentido para detectar cuándo serán atacados por una broma del hada.

Emy, el hada se ha vuelto famosa por hacer bromas a sus compañeros en el Cuartel o, por generar situaciones vergonzosas para algunos y divertidas para el resto. Se sabe también de su poder de convencimiento, así que en más de una ocasión ha arrastrado en sus planes a otros personajes para al final reír a carcajadas y/o ganarse el enojo de otros inquilinos.

La verdad es que Emy se aburre fácilmente y pensar en bromas adecuadas para sus compañeros la reta lo suficiente para pasar el tiempo. Las siguientes aventuras han ocurrido durante el lapso que tienen de conocerse algunos de los personajes.


Andrea estaba descansando después de trabajar muy duro en unas escenas de Polaris 2, no era divertido pasar la tarde con ella. Emy todavía tenía mucha energía guardada y no sabía qué hacer con ella.

Voló un rato por las instalaciones descubriendo espacios nuevos agregados gracias a los nuevos miembros del grupo. Al acercarse a uno de los cuartos escucho la voz de Oliver que estaba jugando con la colección de DVDs en el cuarto de cine. El hada se acercó un poco procurando no ser vista. El niño tomaba una caja de película y trataba de leer el título de la misma, las separaba en un orden que solo él entendía. A Emy se le ocurrió una brillante idea.

Se acercó al niño y se sentó con él.

– ¿Oliver, cierto? -preguntó el hada.

– Si.

– ¿Qué haces?

– Acomodando las películas.

– ¿Cómo las estas acomodando?

– Aquí van las caricaturas, -señaló una pila de películas- allá van las películas con explosiones, más allá van las películas románticas que le gustan a Katherine, aquí mas cerca, están las de miedo que no me dejan ver…

El pequeño continuó explicando el sistema mientras señalaba cuidadosamente las pilas de películas. El hada se sentó con él, y comenzó a abrir las cajas y sacó los discos de todas ellas. Mientras Oliver apilaba las películas, ella movía los discos de un lugar a otro. Los dos se entretuvieron toda la tarde en acomodar la colección de películas del cuartel.

Al terminar, el hada se ofreció a regresar las cajas a los libreros en los que normalmente se encontraban las películas. Oliver accedió ya que esa parte era aburrida, y se fue a jugar a otra cosa. Emy diligentemente se puso a ordenar por abecedario toda la colección de películas. Todo estaba listo.

Tuvo que esperar pacientemente para que alguien decidiera hacer una tarde de películas. Todos los habitantes de la casa estaban teniendo días ocupados, problemas con sus trabajos, pendientes y la vida en general. Pero una deliciosa tarde, escucho a Katherine invitar a varias de las chicas a ver alguna película. En silencio siguió a Andrea, Kyra, Katherine, Ella, Lani, Aucarod y Amith. Aunque hubiera preferido que Amith no estuviera en el grupo. Ni modo.

El hada se quedó escondida en un rincón donde alcanzaba a oír a las chicas, mientras se ponían de acuerdo en una película. Estaban emocionadas y cuando abrieron la caja de la película. Se escuchó la primera queja. La película dentro era otra. Fueron a la caja de esa película y nada. Siguieron buscando otras diez veces y nada. Comenzaron a desesperar, Katherine buscaba en unas, Kyra en otras. Amith mejor tomo asiento y atacó las palomitas. Ella y Lani buscaban en otras cajas, mientras Andrea en silencio trataba de acomodar las películas. La estrella sospechaba la verdad y meneaba la cabeza. En su 30 caja abierta Katherine no pudo más:

– ¡¡ Emy ven a arreglar tus marranadas !! -grito Katherine.


En esta ocasión nos acompañaron Oliver y Katherine de Esclavitud, así como Aucarod y Amith de La Conquista de los dioses. Gracias a Aurora Carranza por dejarnos jugar con sus personajes. También hubo una corta aparición de Ella y Lani de Yolanda Chapa. Estuvo nutrida la visita este día. ¿Qué opinan mis queridos dos?